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lunes, 22 de abril de 2013

Ocho planetas fueron elegidos, entre ellos, la Tierra.



Ocho planetas fueron elegidos, entre ellos, la Tierra.



Alguien me preguntó: ¿Cómo es posible que la cuestión extraterrestre pase desapercibida para la inmensa mayoría de la población?.

Entonces yo le explique una analogía que intentare resumir lo mejor posible:

Amazonia
“En la inmensa extensión de la selva de la Amazonia, Brasil, habita una tribu de aproximadamente unas cincuenta personas viviendo en absoluto aislamiento respecto al mundo actual (Es cierto que todavía existen tribus perdidas). Su mundo se reduce a la orilla del rio Amazonas y a unas decenas de kilómetros en el interior de la selva, territorio más que suficiente para proveerles de caza y frutos silvestres, ya que el resto de la alimentación la obtienen del rio. Cientos de años atrás, su territorio ha sido delimitado otras tribus hostiles y saben que nunca deberían rebasar esas fronteras por razones obvias de seguridad, aunque sin embargo,  cuando de vez en cuando suben a lo alto de los arboles en busca de frutos observan que “su mundo” se alarga en una vasta extensión selvática  allá en el horizonte donde el sol se esconde cada día, “un lugar creado en épocas remotas por los dioses de la naturaleza”. También, no sin cierta curiosidad, observan  como a veces muy por encima, en el cielo infinito, “alguien dibuja líneas blancas”  sin saber con exactitud de quien surgen esos poderes mágicos y por qué lo hace.


Cierto día se oyó un estruendo en la lejanía produciéndose una inmediata desbandada de aves  y la tribu se refugió asustada en sus cabañas. El hechicero estaba confundido pues sabía que aquello realmente no había sido un trueno pues no había nubes en el cielo. Pasados unos días, un niño se le acerco corriendo y le susurro al oído que tal vez  había descubierto, en un lugar muy apartado del poblado, el origen de tan horroroso ruido. Tras una larga caminata, entre los árboles, el hechicero pudo ver con sus propios ojos algo extraordinario: Era una avioneta estrellada aunque él con su lenguaje primitivo no supo cómo definir algo tan extraño ni como había  sido posible que llegara hasta allí.

Luego, rompiendo el miedo y buscando con mucho cuidado comprobó que en el interior de aquel “objeto mágico” se encontraba un ser vestido de una forma extraña y vió que aquel  tenia la piel diferente al suya. Lo tocó varias veces con la punta de la lanza pero el extraño ser permaneció inmóvil,  indudablemente muerto. Así, el hechicero, arrastrado por la curiosidad exploró en el interior del avión entre el amasijo de hierros y ramas, descubriendo con sorpresa muchos objetos pero sin alcanzar a tener una noción clara sobre su utilidad. Muy cerca, el niño que lo condujo hasta allí, lo miraba con asombro intentando hallar también respuestas. De este modo, el hechicero sacó de la avioneta algo así como una mochila en cuyo interior encontró una especie de “hojas”: Eran fotos del piloto con unos amigos, otras en Rio de Janeiro donde se veía la playa y los hoteles al fondo, en algunas podía verse una avenida y muchos coches, en otras tomadas por la noche  la ciudad aparecía iluminada y radiante.

Cristo Redentor en Rio de Janeiro, Brasil
El hechicero y el niño, tocaban las fotos con asombro, mirándolas desde diferentes ángulos. Todo lo que percibían tenia sin duda “mágia” y su concepción de la realidad cambió radicalmente:  “Entonces…“existía otro mundo mas allá de los arboles, lejos de las otras tribus enemigas y aquello era un lugar inconcebible, algo que sus antepasados no les habían contado, nada que los más viejos hubieran podido ni siquiera imaginar”. –Medito el hechicero-

Revolvió a continuación en el interior de la mochila y encontró otros objetos desconocidos, siendo uno de ellos verdaderamente extraño: Lo cogió con las dos manos y vió pesaba como una piedra pero no sabía lo que podía ser. De aquello salía algo parecido al tubo de una cerbatana y era ciertamente desconcertante. El niño  junto a él lo observaba con curiosidad y de repente se oyó un ruido seco y entonces el pequeño cayó de bruces al suelo, herido de muerte. Confundido, el hechicero arrojó lejos de si aquel “objeto infernal” del cual salió un hilo de humo y vió al niño que yacía en el suelo. Se puso las manos en la cara, como si aquello fuese una mala pesadilla y por fin logro tranquilizarse y luego se preguntó: ¿Cómo puedo yo explicar estos hechos asombrosos en el poblado? Tal vez ellos no me creerán o quizás se volverán locos si lo descubren.

Aquel mundo que mostraban las fotografías, tan extraño a los ojos del hechicero, le hicieron convencerse así mismo sobre la destrucción que traería a todos los habitantes de la aldea si acaso “aquellas imágenes mágicas” llegaban a meterse en sus mentes. “Se volverían todos locos” –pensó-. Inmediatamente después tomó una decisión radical y definitiva: “Nadie jamás debería tener conocimiento de aquello, nadie debería llegar hasta aquel lugar “habitado por espíritus malignos”.  Cuando volvió al poblado, agotado, llevando al niño en brazos  narró a la tribu reunida a su alrededor que aquel lugar donde el niño murió estaba poseído por espíritus malignos, señalando con la mano, no sin cierto temor al orificio de la bala, el disparo involuntario que precisamente él había realizado.

“Su mundo debía preservarse -le dijo el hechicero con determinación al jefe de la tribu- jamás nadie debería llegar hasta aquel lugar maldito”. El jefe de la tribu, convencido, dio las órdenes a toda la aldea reunida y finalmente, pasados unos días, respiro tranquilo y sentado a la puerta de su choza supo ya que él siempre seria el hechicero …preservando unos conocimientos que nadie otro tenia y que “su mundo seguiría siendo igual que siempre”, “un mundo interminable mas allá de donde la vista alcanzaba…”  



Una vez hube contado esta pequeña historia, aquella persona me inquirió:

-¿Realmente, aquello de la Amazonia tenía algo que ver con los extraterrestres?
-Y yo le explique que la conclusion del relato nos concernia a todos nosostros, a los seres humanos.
-¿A los seres humanos?-me preguntó-¿En qué medida?
-A los parámetros mentales -le dije- al miedo de no saber como manejar una situación que rebasa claramente muchos de nuestros conceptos vitales, del mismo modo que el hechicero intuyó que si  aquella noticia se extendía y si el resto de la tribu descubria la avioneta estrellada, su lugar, su posición de influencia en el grupo quedaría seriamente dañada, entre otras cosas porque su magia seria cuestionada  y sus conocimientos serian puestos en entredicho al no poder ni siquiera explicar a los demás “que era aquello de entre los arboles”.

Pues bien, en la actualidad algo parecido esta ocurriendo en nuestro planeta con respecto a la cuestión extraterrestre: Quienes saben, callan, intuyendo que el poder se desplazara inevitablemente hacia una sociedad distinta, con otros valores mucho mas “humanos”, menos permisiva con el engaño, más igualitaria y justa, en armonía con otros mundos habitados.

A continuacion he incluido una descripción sobre el Origen del Universo y  los seres humanos que magistralmente narra Sixto Paz Wells,  contactado peruano  que una gran mayoría de la población ya  conoce. Sin duda, el origen de todo cuanto existe y que le explicaron a Sixto Paz los extraterrestres,  dista en cierta medida de planteamientos actuales de la ciencia oficial, donde la fisica se esfuerza por analizar el momento incial del Big Bang y la eterna cuestion de… ¿Qué habia antes de la “gran explosion”?. Donde los científicos solo puede explicar hasta millonesimas de segundo una vez iniciado el Big Bang, pero… antes… ¿Qué había? se preguntan.  …¿La nada? ¿O nació el Universo de una fluctuacion cuantica del vacio? Como aseguran algunas mentes pensantes, creándose de este modo un universo de 4 dimensiones y quedando otras 6 invisibles y enrolladas en supercuerdas.



Según los extraterrestres todo cuanto existe es obra de un Creador omnipotente, omnisciente y omnipresente, quien creó en primer lugar un universo espiritual, este a su vez hizo posible un universo mental y  finalmente desde ese universo mental se construyó el universo material, en el cual nos encontramos ahora mismo. De ello se deduce que todo cuanto hay en la Creación, en los confines mas remotos del Universo, en las partículas mas pequeñas, se mueve por una “sincronicidad universal entre partículas” descrita actualmente en la teoría de la mecánica cuántica.

Desde otra óptica, la entropía nos dice que basicamente todos los sistemas tienden a “cierto desorden” sin la posibilidad de que dicho caos revierta a un estado inverso, si como  ejemplo mezclamos  pintura negra y blanca termina convirtiéndose en gris, siendo muy difícil o imposible revertir después al estado inicial del proceso  si removemos nuevamente la mezcla, intentando que los dos colores aparezcan como al principio, separados.

O bien aplicando la 2ª ley de Termodinamica, donde siempre un objeto caliente traspasa el calor a uno frio obteniendose un estado homogeneo o de equilibrio. Sin embargo todas estas leyes fisicas chocan frontalmente con otra que puede intuirse facilmente: La materia, de alguna forma, tiende a organizarse en ciertas ocasiones en sistemas más complejos y como ejemplo podrian tomarse los átomos, las células, sistemas unicelulares y multicelulares, organismos complejos y finalmente seres dotados de inteligencia capaces de “autocomprender el entorno inmediato y formular a su vez hipótesis abstractas”, nivel donde precisamente se encontraría actualmente el ser humano.

Cuando en un futuro ahora indefinido, los seres humanos sean capaces de manejar adecuadamente la energia y las dimensiones, entonces el salto evolutivo sera cuantitativo y se hallaria el camino de la busqueda del Origen y del  mismo Creador. Pero antes deberá reequilibrar todos sus aspectos espirituales y sociales, ya que utilizando únicamente el aspecto tecnológico la balanza se inclina hacia el desequilibrio y la entropía, principalmente por la pérdida del horizonte que las consecuencias que esa misma tecnología pueda generar, teniendo en la Tierra ejemplos sobrados tales como el armamento nuclear en manos de países no democráticos, dirigidos en muchos casos por lideres fanáticos e incoherentes con sus propios pueblos.


 Sixto Paz Wells nos explica como a lo largo de la Historia de la Humanidad, muchas civilizaciones han sucumbido precisamente al no estar acorde con el desarrollo espiritual necesario, ya que dicha técnica debe ser tan solo una herramienta y no un fin en sí misma. Así, los avances en medicina, alargando la vida de los seres humanos hasta estadios inconcebibles en otras épocas, tendría que ayudarnos a comprender mejor nuestro entorno inmediato y posibilitar unas relaciones sociales lejos de los enfrentamientos interminables entre los seres humanos. En otros mundos ya han logrado superar esas “etapas críticas de crecimiento social” como han explicado los extraterrestres a muchos contactados y viven ahora pacíficamente  utilizando el resultado de este desarrollo tecnológico para incrementar la paz.



Historia Prohibida Planetaria, de Sixto Paz Wells


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